13 mayo 2008

El increible mundo de los champús.


Hoy, cuando me estaba duchando, me he dado cuenta de la gran variedad de champús que hay en el mercado. Parecerá una bobada, pero claro, cuando te plantas en la ducha y ves, como tenía yo, mi champú, mi acondicionador y mi mascarilla, lo mismo de mi madre y el champú de mi padre, pues ha llegado un momento en el que no sabía si estaba en la ducha o en el supermercado.

Después de esta fase, me he acordado de la última vez que fui al supermercado a comprarme un champú. El que se me había acabado no me había gustado mucho, y quería volver a la marca que más me ha gustado de todas las que he usado y que según dicen es una de las mejores, asi que me planté en un supermercado de unos grandes almacenes, en la sección de champús.

Para empezar, tuve que ir por un largo pasillo viendo un montón de marcas diferentes hasta encontrar la que buscaba, y mientras tanto pensaba... ¡¡madre mia la cantidad de marcas de champús que hay!! pero lo peor de todo es cuando ya me planto en frente de la marca que quiero. Entonces empiezo a mirar, y se lia la de san quintín, que si para pelo liso, que si para rizado, que si para pelo seco o graso, que si para puntas dañadas, que si para pelo teñido o mechas, y entonces digo yo... ¿qué pasa si tengo el pelo liso, graso, con puntas dañadas, y mechas? ¿me tengo que comprar uno de cada para lavarme el pelo? ¿y como hago? ¿me meto a la ducha y me doy una mano de champú de cada uno? ¡ay dios! ¡pero que difícil es esto! ¿y por cuál me decido?

Tras elegir el champú, viene otro dilema... porque hay que elegir acondicionador, con el cual pasa tres cuartos de lo mismo, empiezas a mirar los tipos, y al final te acabas llevando uno, porque te gusta más el color del envase, porque huele bien... que tal vez no tenga nada que ver con el champú, y te compras un champú para pelo con mechas y un acondicionador para puntas dañadas, aunque sabes que lo ideal seria que fueran el conjunto, pero claro, entre tanto champú y tanto envase, no encuentras el correspondiente.

Cuando ya te dispones a acabar con ellos piensas... oye ¿y si me cojo una mascarilla y me la doy de vez en cuando? ¡Pero que horror! vuelta a empezar, vuelta a mirar tipos, vuelta a coger, y ahora coges una mascarilla para pelo liso, ale, tres productos y cada uno para un tipo de pelo, ¿mala combinación no?

Y ya, para terminar, acabas mirando el sin fin de productos para el pelo que esa marca tiene además del champú, del acondicionador y de la mascarilla, eso, si te compras alguno de los ya mencionados, que puede ser que vayas acompañado y con las prisas que te meta prefieras dejarlo para cuando vayas sólo o cojas el primero que pilles por no oír a la otra persona, o puede que posiblemente vayas sólo y te vayas a seguir haciendo la compra por no saber que leches de champú comprar!


Pd: dejar claro que no tengo nada a favor de la marca de los champús de la foto, solo que quería actualizar rápido y es la foto que mas rápido encontré en la que saliese una gama amplia de productos.

4 comentarios:

Di dijo...

El mundo de los jabones y champús es fascinante, cuando una va a un super hay más botes que libros en su sección. Yo no empleo uno en concreto,ahora ando algo obsesionada con quedarme calva, asi que me compro anticaida y loción de Kerzo que creo que no vale para nada, pero a mi me quita un poco la obsesión.
Vaya galita la de ayer de O.T, cada semana se superan!
Saludos wapa!

sonia7386 dijo...

Así es Di, yo no sé, si todos los diferentes champús cumplen su función o no, me explico, el que dice que te tienes el pelo graso... acaso te lo seca? o cuando lo tienes seco te lo engrasa? acaso cuando tienes las puntas dañadas te las repara? me parece a mi que no, pero bueno, me gusta mucho cuidarme y seguiré usando las diferentes variedades jeje.

Gracias por pasarte siempre a comentar.

BIRA dijo...

Bufff, no quiero ni pensar en la cantidad de variedades que hay en el mercado.

No me gusta usar el mismo champú de forma continuada, así que voy cambiando de marcas y cada vez uso una diferente.

PERO hay champús y champús... el año pasado, depués de pagar una tacada del copón en la peluquería, llegué a casa y me encontré con el pelo ABSOLUTAMENTE QUEMADO (vamos, tocarlo era lo mismo que acariciar un scotbrite de esos verdes).

Mamá Costillo me trajo (creo que para evitar que hiciese el ridículo, pues amenacé con afeitarme la cabeza y aquí paz y después gloria) unos productos americanos quasimágicos por los que pagó una pasta indecente.

Algo mejoró, pero no del todo. Desde entonces hasta ahora he estado usando champús carísimos de la muerte con mascarillas aún más caras (putaquelasparió), además de pegarme un corte de pelo considerable (sin llegar a límites que ni mi madre ni mi suegra pudieran perdonarme) y vuelvo a tener el pelo bien, pero joder, qué odisea. En cuanto termine el bote que estoy usando, me vuelvo a los del super de toda la vida de dios, que les tengo ya unas ganas...

sonia7386 dijo...

Bufff menuda faena! Me pasa eso a mi y vamossss mato! no sería que estaba mal el champú o algo? porque sino vaya mierda de champú! aun así estuviera malo o no es una champuza y de las grandes.

Yo la lucha con mi pelo la tengo en que me lo quiero dejar largo, pero nunca lo consigo, cuando empiezo a tenerlo un poco largo, se me empiezan a estropear las puntas, y al final, acabo cortándomelo para no tenerlo mal, y claro yo me pregunto, que pasa que todas las chicas que tienen melena tienen las puntas estropeadas? tendré que ir haciendo una encuesta por la calle jajajaja

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